[icon color=”Accent-Color” size=”regular” image=”steadysets-icon-chat”] Contexto

Spot de la Campaña de Luis Fishman Zonzinski a la Presidencia de Costa Rica, durante la contienda electoral de 2010, a nombre del Partido Unidad Socialcristiana (PUSC). A la campaña de Fishman le sobró creatividad y le faltó estrategia. Es la típica campaña con una sucesión de instrumentos de persuasión sin capacidad de persuadir electorado o movilizar militancia.  Empecemos por el slogan de El Menos Malo, un texto en negativo que no evidencia las fortalezas del candidato sino las carencias de sus adversarios. Luego trataron de evolucionar el concepto hacia el candidato más serio pero ya era tarde, el menos malo se habia posicionado en el ciudadano en forma no persuasiva. La mayoría de las piezas muestran al candidato hablando de todo en un formato plano y aburrido en donde conversa con un interlocutor que no se ve, desde la banca de un parque. Una estética curiosa, por decir lo menos. La mayoría de las piezas son un discurso largo lleno de propuestas y propuestas, olvidándose de la recordación y de la disciplina de mensaje. El hombre habla de papeleo, tarjetas de crédito, infraestructura, vivienda y todo lo que se ocurre, hasta de futbol habló. La pieza que más impacto causo es aquella en donde, inspirados en Sister Act el filme de Whoopi Goldberg, un grupo de mujeres embarazadas cantan en forma divertida.  La campaña de Fishman trato de mostrarse fresca y constructiva en un ambiente de confrontación, azuzado, especialmente, por la comunicación de Otto Guevara y Laura Chinchilla. La verdad es que ese propósito de distensión no se logró y tampoco se posicionó nada, aunque seguramente al candidato no le importo, pues en una entrevista afirmó que los anuncios no necesariamente deben significar algo, sino llamar la atención. Una aclaración que por lo demás explica el tono de su campaña y el estruendoso fracaso al que lo llevo.